Se despidiò un 18 de febrero del 2003.

Hacen tres años que murió. Pero la quiero recordar como era:

Mujer hacendosa de su casa, su cuerpo, sus hijos y nietos.

Mujer luchadora, lo que se llama una guerrera, golpeada por
la vida, pero no se dejo humillar, sacada de donde no tenia para salir a flote.Con decir que al termino de sus dias expreso lo siguiente " La vida ha sido injusta conmigo " pues no queria morir ,aùn tenia muchos años por delante.

Poca dada a demostrar cariño, lo de ella era conseguir
cubrir todas las necesidades, así demostraba que éramos importante para ella, pues antepuso nuestras vidas a la de ella.

Amaba a los animales, tenía siempre un gato y daba gusto
verla prepararse todos los sábados para bañar al perro. Tomaba un gorro de cabeza (confeccionado por ella misma) una bata de casa y sus guantes o fundas plásticas si no había en ese momento. Un verdadero rito que al terminar solo se le veía sonreír
y decir, a mi no me traigan un perro más que luego soy yo la que tengo que hacerle todo, pues mis hijos solo decían que lindo perro y ella se encargaba del resto.

Cuido mis hijos hasta el final de sus días. Le preparaba todos sus alimentos y bañaba, pero cuando yo asomaba mi cuerpo a la casa al regreso de la oficina, decía, llego su madre no me digan nada. Sentía que su labor del día había terminado y comenzaba la mía.

Fue buena hija, buena hermana y buena amiga de las pocas que
tenia. No era hipócrita, decía lo que sentía a costa de recibir las
consecuencias de sus palabras.

Fue madre, padre a la vez, nos educo sin el apoyo de un
hombre en la casa. Cuando recibía la pensión por nosotros, no lo usaba, decía que era dinero maldito, y los guardaba debajo del colchón de su cama, en esa época no era costumbre usar los bancos, y cuando había una actividad (reyes, navidad,
inicio año escolar) sacaba los sobres y entones ahí decía….hoy si se puede usar, las maldiciones ya pasaron y van bien lejos.

Le gustaba hacer arroz con leche y enviarle a todo los
vecinos. Ese día era feliz viendo a los niños comer. Hacia una arepa con dulce rica, y las habichuelas con dulce eran su plato predilecto.


Aqui le dejo una canciòn de su cantante preferido Josè Luis Rodriguez, El Puma.

Llenaría este espacio de tantas cosas inéditas de mi madre.
Ella era especial, era simplemente

“DOÑA INDIANA. “