No se podían ir mi hija y mi nieto sin llevarles a la Basílica de Higuey, donde esta nuestra virgencita de la Altagracia. Le hice una promesa que le llevaría el niño.

Nos trasladamos allí el sábado 12 de mayo, y escuchamos la misa de la doce del medio día y luego hicimos el recorrido para subir hasta su morada. La sensación de paz y el silencio reinante te llevan a unirte con ella. Cuando estuvimos junto a ella, recuerdo que le dije!!! Virgencita la deuda está cumplida....aquí te traje a mi Cocoliso !!! ..... Este se quedaba mirando la imagen detenidamente

El viernes 18 sin vueltas atrás debían partir a Madrid. Explicarle como me sentía no podría, le tuve desde que nació, ya habían pasado 58 días de tenerle conmigo, y debía dejarle partir con sus padres. No quería ir al aeropuerto a despedirle, pero Cristina no podía llevarles porque estaba trabajando, o sea que no podía dejarles ir en un taxi.

Planeamos Cristina y yo secuestrarlo, y cuando se vieran en el aeropuerto no podían cancelar el vuelo (Planes de bromas) Cuando se lo comentamos se reían diciendo que no nos atreveríamos.

En el aeropuerto fui fuerte no llore, me despedí de ellos rápidamente, y ella también acelero el paso para no llorar. En la casa se sentía ese vacío, justo me he sentado cerca de una mesita en la sala, y veo el álbum de sus fotos. Para qué fue eso comencé a llorar, llorar y no pare en toda la noche. Amanecí con los ojos bien hinchados de tanto llorar. Cuando llamo para decir que habían llegado bien y que tal estaba todo, no dejábamos de llorar. Ella me lo puso al teléfono para que yo le hablara pues el lloraba también, pues se sentía inquieto, y comenzó a reír y hacer movimientos de sus manos y piernas.

Ya hoy estoy un poco más calmada. A todo se acostumbra el ser humano, pero creo que esta ausencia que siento de ellos me ha afectado mucho.

En su álbum de enfemenino he colocado las ultimas fotos que se les tomaron.