Me encanta ver películas, pero el cine queda en la capital y no me gusta salir de noche. Por lo que ya no recuerdo la última vez que fui a una sala de cine. O vemos en TV o en la PC o en DVD las nuevas películas.

La película que mas me gusta es “La Vida es bella “, pero también esta entre mis favoritas “Los gritos del silencio “. Hoy la vi. Y siempre me sucede lo mismo, le veo desde el inicio hasta el final como si fuese la primera vez. Soy de las que llora con cualquier drama, situación de apuros o de dolor, como si es real, y esta vez no fue menos, se me salieron mis lagrimitas.

Este domingo fue de lo más movidito, llego mi llamada mañanera sin esperarla, pues mi viejitolindo anda por Castellón, allí estará una semana, y busco un ratico para llamarme y saber como estábamos, luego hable con mi hija y vi a mi Cocoliso. Ahí estaba peleando con el sueño, pues mi hija llego de trabajar todo el día y nos pusimos a platicar cosas nuestra para ponernos al día.

Llevaron al niño al medico y esta dijo, que los estudios realizado no dicen nada que aparententemente es un viento (no entendí mucho) y que hay que esperar a que tenga seis meses para volver a realizar los estudios de nuevo. Yo insisto que eso es una hernia, pero como los estudiados son ellos, solo nos restar esperar. La suerte que no le duele ni molesta.

El fin de semana estuvo en cuanto al negocio de la casa muy bien, no me puedo quejar, desde hace varias semanas se esta alquilando mucho, y ahora mas pues en mi pueblo estamos de fiestas patronales. Esta vez estamos un poco alejadas de ella, pues a mi hija es la que le encantan estas cosas y por ella me veía yo metida allí.

Lo que quería mi boca era comer un buen pescado en la playa y por más que invite a mi hijo no quiso, pues tenía planes para irse con sus amigos para un río. Entonces esta noche me di un gustito, me comí un helado de chocolate envuelto en maní, y les diré que estuvo rico, pobre dieta y caminatas, pero al pasar por la heladería me dije, y si me muero mañana, entonces por si acaso a disfrutar mi helado.

Comienza de nuevo la semana, a trabajar duro, tratar de seguir sobreviviendo a las situaciones diarias que se nos presenten. Que nuestro Dios les bendiga siempre.