Pasamos todo el día entre tiendas y trabajos, luego llegada la tarde me puse a limpiar la casa, como decimos en buen dominicano, a echar agua por todos lados, ventanas, algunas paredes, cambio de cortinas, confeccionadas por esta servidora.

Faltando hora y media para las doce en España, llamo a mi hermana del alma Cande, que pena se estaba sentado a la mesa a cenar, pero valió la pena escuchar su voz, enviarle todas mis bendiciones y energías positivas para este nuevo ano. Ya menos quince para terminar el ano en ese lado del mar, un mensaje a mi locura como toque final de mis buenos deseos para el. Hable con mis hijos, que estaban en la casa de una tía del esposo de mi hija, solo se escuchaba merengue y la algarabía de que dominicana estaba presente en esa casa, son una familia numerosa, y según pude entender la estaban pasando muy bien, hasta mi Cocoliso estaba despierto viendo su primer ano nuevo, les dije que no se sintieran mal por estar lejos, que vendrán mejores tiempos, y estos que ahora estamos así, le veremos como una historia para contar luego cuando estemos reunidos, mi gordo solo preguntaba si yo estaba bien, y mi hija ya con deseos de llorar, pero mi voz y mis palabras lo entusiasmaron de nuevo.

Ahora a preparar la cena, hicimos algo sencillo, pues la niña estaba de antojos, pasteles en hojas, ensalada de pastas con tunas, pastelón de papa con queso, cero carne, y yo como no soy muy carnívora me daba lo mismo.

Ya a las diez y media estábamos listas para salir al parquecito del barrio, allí estaban sus amigos y ella quería compartir con ellos como es lo normal. Le deje y me fui para la casa a preparar mis sahumerio, esto lo hago todos los anos, al dar las doce campanadas ya estoy yo por toda la casa, aromatizando y pidiéndole al Dios divino que nos ayude y aleje todo lo malo que nos pueda llegar, se que mucha gente no comparte estas cosas, pero son cosas que uno vienen de los abuelos, padres y luego lo sigue una, es decir son tradiciones en las que yo creo.

Me reuní con mi hija luego y allí estuvimos con algunos vecinos, que por falta de tiempo a veces ni nos vemos, y esa noche hablamos hasta por los codos. Estuve mucho rato con mi amiga Mirna y entre músicas, los chicos bailando y tomando algunos tragos, nos llego las tres de la mañana. Nos fuimos a la casa, bajo las protesta de mi hija como comprenderán, pero ya mis ojos me pedían cama, total cuando llegamos, nos sentamos a ver la T V que estaban presentando las fiestas que se celebran en el malecón de la capital, con todas las orquestas y bachateros, se veía un pueblo alegre, olvidando quizás los problemas que les agobian, pero en ese momento como siempre, el dominicano se transforma al escuchar un buen merengue o una bachata. Estaban en dos canales diferentes. Nos tomamos unas cervecitas y ahí nos dieron la cinco de la mañana.

Todas las líneas telefónicas estaban congestionadas, así que no pude hablar con nadie después del cañonazo, por más que nos llamaban los familiares, nos acostamos sin felicitar. Hoy en la mañana si entraban algunas llamadas, a mi celular a esta hora todavía no le entraban, nos tuvieron que llamar por el de la casa. No he parado de recibir llamadas de todo el conocido y como decimos de todo el vivo, eso nos demuestra que hay gente que nos quiere, que se preocupan por nuestras vidas

Que este nuevo ano llegue con muchas bendiciones, y que nos proteja de toda maldad, de toda negatividad, que aleje todo daño, y nos permita ser mejores personas, tratar de olvidar todo lo malo que nos acompañó, y que las alegrías borren todas huellas de dolor.

Bendiciones para tod@s